Una de las grandes demandas del sector retail o comercio minorista es conseguir reducir el consumo de energía.

Las motivaciones para marcarse este objetivo son lograr una mejora del impacto sobre el medioambiente y garantizar la continuidad del negocio, controlando los gastos en un momento donde los efectos de la pandemia han afectado a la capacidad de ingresos.

Para conseguir esta reducción del consumo energético, se deben considerar aspectos tales como el control de la iluminación, el aporte de luz natural, la presencia o ausencia de personas en los diferentes espacios, la optimización del sistema de climatización u otros equipos, el aislamiento térmico, etc. Todos ellos, medidas que mejoran la eficiencia energética del comercio minorista.

Si ponemos como ejemplo el caso de los supermercados, nos encontramos que estos presentan un elevado potencial de ahorro.

Según la Guía de Auditorias Energéticas en supermercados, de la Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid (FENERCOM), el 50% de su consumo energético se debe a la climatización, refrigeración y frío industrial, y el 25% a la iluminación.

Teniendo en cuenta esto, la mejora de la eficiencia energética en este tipo de comercio minorista deberá valorar aspectos, en cuanto a climatización y refrigeración se refiere, tales como:

  • El disponer de un adecuado aislamiento térmico.
  • El cálculo correcto de las cargas térmicas del supermercado.
  • Analizar las necesidades de refrigeración de mobiliario frigorífico y de cámaras con diferentes necesidades de temperatura y humedad.
  • Analizar las necesidades de calefacción y refrigeración de usuarios y personal laboral.
  • Climatizar el local con máquinas de frío por compresión o por bomba de calor.
  • Recuperar el calor disipado para otros servicios. Por ejemplo, para ACS.
  • Plantear la formación de hielo en periodo nocturno utilizando discriminación de tarifa para climatizar el supermercado durante gran parte del día siguiente.
  • Aprovechar el free-cooling en periodos de tiempo donde las madrugadas son menos calientes para ahorrar energía. También para mejorar la calidad del aire interior.
  • Llevar un adecuado mantenimiento preventivo y correctivo.

Y en lo referente a la iluminación, los mejores resultados de ahorro y eficiencia energética se obtienen con la instalación de sistemas de iluminación LED inteligentes que constan de elementos como las luminarias LED, los sensores para detectar presencia y control de zonas no ocupadas o el control de apagados y encendidos, del gasto y de horas punta y horas valle, entre otros.

 

Mejorar el confort de clientes y empleados

Un sistema de iluminación inteligente LED, más allá del ahorro energético, contribuye a otros aspectos que también guardan relación con la eficiencia energética. Hablamos del confort.

En los comercios minoristas, la necesidad de confort vinculado a las personas tiene que ver con el aprovechamiento de la luz natural, sin molestar a los clientes y a los empleados que se encuentran en el interior del edificio, o en utilizar luminarias de forma que imiten el ciclo de la iluminación natural (ciclo circadiano) en aquellos espacios en los que no se dispone de esta luz natural.

Esto último es una tendencia en auge y se consigue mediante luminarias que juegan con los tonos de la iluminación en función de la hora del día.

Un sistema con luminarias LED inteligentes, como las de Digital Lumens, que llevan sensores IoT (Internet de las cosas) integrados y una infraestructura de comunicación formada por una red mallada de datos que son recopilados en una plataforma IoT, va a permitir crear un ambiente adaptado a cada zona, consiguiendo una atmósfera que incite a la compra, transmitiendo sensaciones positivas al consumidor y destacando la imagen de marca de la tienda. 

Con estos sistemas de iluminación, el negocio puede alcanzar un equilibrio entre consumo y confort visual.

 

El futuro del sector retail  

La innovación en el sector retail es una constante que ahora se traslada también a temas energéticos y a la reducción del impacto medioambiental. Y para ello, se están apoyando en el uso de nuevas tecnologías.

Respecto a la energía, esta es un tópico que se suma a la transformación digital de las empresas, identificándose tres tendencias claras:

  • El almacenamiento de energía renovable: esta es una de las principales demandas de la industria, debido al creciente interés en las energías renovables.
  • Blockchain energético: una tecnología que permite asignar, de manera ágil, los activos de generación al punto de consumo e, incluso, establecer una jerarquía de prioridades en las fuentes de origen. El blockchain debe prever la distribución, las necesidades y la maximización de la energía.
  • Smart grids o redes eléctricas inteligentes: esta tecnología permitirá tener una mayor confiabilidad y eficiencia, así como el aprovechamiento de recursos. También contribuirá a la reducción de las emisiones de carbono.

 

Retails innovando en materia energética

Comercios minoristas como los supermercados están aplicando ya medidas innovadoras en materia de energía.

Así, por ejemplo, la cadena de supermercados Lidl cuenta con paneles fotovoltaicos en los tejados de las tiendas para la producción de parte de la energía que consumen. Con esta medida, llegan a cubrir el 30% de la demanda energética en sus tiendas y el 20% en los almacenes, logrando una mejora de su eficiencia energética.

El sistema de iluminación LED permite crear un entorno agradable y estimular las ventas, al tiempo que mejora la eficiencia energética en estas empresas del sector retail, lo que lo convierte en una medida innovadora interesante.

En Genia Energy Solutions podemos ayudarte a innovar en tu negocio retail.

Ponemos a tu disposición una amplia gama de soluciones tecnológicas en sistemas de iluminación y eficiencia energética.