La iluminación inteligente LED ha demostrado ofrecer una serie de ventajas en cuanto a rendimientos y consumo, tanto en el sector industrial como en los hogares, si la comparamos con los sistemas de luces incandescentes.

Las luminarias LED, no solo permiten la personalización del uso de la luz y diferentes configuraciones, sino que, además, ofrecen un ahorro energético importante.

En el sector industrial, un sistema de iluminación inteligente resulta clave para alcanzar ciertos objetivos, como una mejora en las condiciones de trabajo y en la eficiencia energética de la instalación.

Con estos sistemas, se reduce el consumo de energía, se mejora la calidad lumínica y se contribuye a los objetivos de sostenibilidad, en cuanto a reducción de la huella de carbono.

Además, los sistemas de iluminación inteligente LED instalados en naves industriales o centros logísticos permiten conseguir un elevado ahorro energético.

Esto se debe a las características de estos sistemas, como, por ejemplo, un control del encendido y apagado por áreas de trabajo, en base a detección de presencia-ausencia de trabajadores, o según haya o no suficiente luz diurna.

También permiten solventar el problema de las alturas de instalación (a más de 10m) y el control lumínico en estos casos, gracias a los detectores y multisensores con los que se puede medir el nivel de iluminación a la altura del suelo y evitar la reflejada por las estanterías.

Con esto se consigue un control de luz constante.

 

Cómo controlar toda la iluminación de una nave industrial

Los sistemas de iluminación inteligente van a permitir la optimización de la iluminación en instalaciones industriales, acorde con la normativa establecida, gracias a los sistemas de sensores integrados y al software de control con los que se controla la iluminación de toda la nave industrial.

Las luminarias LED, disponen de lentes que permiten iluminar de forma uniforme o concentrar la luz donde se necesite. Esto aporta una calidad de iluminación óptima, inclusive a gran altura.

Además, estas luminarias alcanzan la máxima potencia de forma inmediata y pueden funcionar con normalidad incluso a bajas temperaturas (- 40˚C). Su vida útil es más larga que las luminarias convencionales, por lo que suponen también un menor gasto de mantenimiento.

Para el control de estas luminarias, que se encuentran conectadas entre sí, los sistemas inteligentes disponen de sensores integrados con los que se monitorizan parámetros tales como las condiciones de luz natural (luminosidad) o la presencia-ausencia de personal en los pasillos y áreas de trabajo.

Los datos que se obtienen de estos sensores son enviados, a través de una red inalámbrica, a un sistema de gestión remota con el que se controla todo el sistema, bien desde un ordenador como desde un dispositivo móvil o tablet.

Se trata de un sistema wireless de IoT (internet de las cosas), con un control central basado en un software (ej. SiteWorx) desde donde se controla a todas las luminarias.

Con este software, se pueden establecer perfiles de uso según zonas y horarios, y establecer patrones de ahorro de energía y adaptarse al tipo de actividad que se realiza en cada momento, gracias a aplicaciones de inteligencia artificial.

De esta forma, con un sistema de iluminación inteligente LED se consigue mejorar la calidad lumínica y el confort en las áreas de trabajo, al tiempo que se consume menos energía y se logran ahorros adicionales que pueden llegar a superar el 90% en el consumo eléctrico.

 

Eficiencia energética y calidad luminaria  

La eficiencia energética implica el uso eficiente de la energía y, por esto, es un factor importante en la lucha contra el cambio climático.

El sector industrial es responsable de un 23,5 % del consumo energético, según datos del Instituto de Diversificación y Ahorro de la Energía (IDEA), en 2019. Esto sitúa al sector como responsable de una parte importante del consumo energético.

Para corregir esta situación, las empresas del sector industrial deben implantar medidas de eficiencia energética y es aquí donde entran los sistemas de iluminación inteligentes LED, al proporcionar un ahorro importante en el consumo energético, al tiempo que mejoran la calidad lumínica.

Así, entre las ventajas que proporcionan estos sistemas de iluminación tenemos:

  • Permiten reducir los costes operativos, del consumo energético y de los tiempos de inactividad.
  • Garantizan una buena iluminación para crear un entorno de trabajo seguro.
  • Optimizan el diseño de la iluminación con una variada gama de paquetes de flujo luminoso y haz.
  • Cumplen las normativas de seguridad nacionales e internacionales.
  • Promueven el bienestar de los empleados con iluminación mediante LED de alta calidad.

Ventajas que suponen una mejora en la eficiencia energética y en la calidad lumínica, con los que también se contribuye a la sostenibilidad empresarial.

Un ejemplo de esta mejora de la eficiencia energética los podemos ver en el proyecto realizado por Genia Energy Solutions para las instalaciones de Bayer Cropscience.

El proyecto consistió en la sustitución del antiguo sistema de iluminación de halogenuros por luminarias LED, con red mallada inteligente de Digital Lumens.

Una solución que ha permitido el control eficiente y la reducción al mínimo del consumo de energía, garantizando el confort y los niveles lumínicos adecuados en todas las áreas de trabajo.

Esta actuación, que forma parte del plan y la apuesta de Bayer por hacer un uso responsable de los recursos energéticos, ha permitido que la empresa logre un ahorro en el consumo energético del 70%. Esto, a su vez, es el equivalente a evitar la emisión de 27 toneladas de CO2 al año.

Estos resultados ponen de manifiesto el papel clave que puede desempeñar un sistema de iluminación inteligente LED para la mejora de la eficiencia energética y la calidad lumínica en empresas del sector industrial.