La iluminación de hospitales y centros de salud debe garantizar unas condiciones óptimas para el desarrollo de las tareas y, al mismo tiempo, crear un ambiente adecuado que contribuya al bienestar del paciente y su recuperación.

Todo esto, con un sistema que garantice la mayor eficiencia energética posible.

Estos centros, por sus características, necesitan disponer de una iluminación específica y adaptada a las necesidades de cada espacio (consultas, quirófanos, laboratorios, salas de esperas, etc.).

Al mismo tiempo, la eficiencia energética en iluminación es también una prioridad, tanto para reducir costes como para reducir el impacto ambiental asociado al consumo eléctrico.

Desde el punto de vista energético y medioambiental, el peso específico de la iluminación respecto al consumo total de energía de un hospital o centro de salud se encuentra entre un 20-30%. Con un adecuado sistema de iluminación, el potencial de ahorro resulta en torno al 30%, con la consiguiente notable reducción de emisiones de CO2.

Por lo tanto, en los centros hospitalarios y de salud es importante disponer de un sistema de iluminación eficiente, de alto rendimiento, que incorpore sistemas de regulación y control adecuados a las necesidades de cada espacio, permitiendo tener unos niveles adecuados de confort, sin perder eficiencia energética.

 

La iluminación según las áreas de atención en un hospital

Los hospitales y centro de salud disponen de diferentes áreas de atención, con unas particularidades y exigencias específicas, en cuanto a iluminación, que deben tenerse en cuenta.

 

Iluminación en habitaciones de pacientes

Las habitaciones son el lugar donde pasan mayor tiempo los pacientes, por lo que la iluminación debe crear un ambiente agradable que contribuya a su bienestar y recuperación.

Pero, a su vez, deben poder graduarse los niveles de iluminación, en momentos puntuales, adaptándose a las necesidades del personal del hospital cuando realiza determinadas tareas.

Así, el ambiente debe ser luminoso y espacioso, aprovechando la luz natural y permitiendo al paciente poder regular los niveles. Se deben evitar los deslumbramientos o un exceso de luz que le cause fatiga o estrés (200-300 lux). Y en los momentos en los que el personal debe realizar alguna tarea, se aportará iluminación adicional de un mínimo de 1000 lux para análisis y tratamiento.

Durante la noche, el nivel mínimo recomendable es de 5 lux para garantizar el correcto movimiento del personal y su seguridad, cuando realiza los controles rutinarios.

 

Iluminación en salas de reconocimiento y tratamiento

Los requerimientos de iluminación de estas salas pueden variar dependiendo del tipo de tarea o tratamiento que se realice en ellas. Así, puede ir desde los 5 lux, cuando sea necesaria la ausencia de iluminación, hasta los 1000 lux.

En general, la iluminación debe permitir un alto nivel de reproducción cromática de las fuentes de luz y evitar la creación de sombras que perjudiquen la visibilidad.

 

Iluminación en quirófanos

Los quirófanos son espacios donde la necesidad de unas condiciones óptimas de iluminación se hace más relevantes.

Los niveles de iluminación pueden ser de hasta 100.000 lux, alcanzados con lámparas específicas para las mesas de operaciones. Además, se establece un mínimo de 2000 lux en los alrededores de la mesa y 1000 lux en toda la sala.

Las salas anexas a los quirófanos deben tener unos 500 lux para permitir la adaptación visual gradual y evitar el deslumbramiento o la desorientación.

 

Iluminación de unidades de cuidados intensivos

La prioridad en las salas de UCI es optimizar el trabajo del personal.

La iluminación mínima general es de 100 lux para dar confort a la sala. Alrededor de la cama, esta se incrementa hasta los 300 lux para la examinación del paciente, pudiendo aumentarse hasta los 1000-2000 lux si se requiere.

El tono de luz recomendado en es el neutro, para evitar reflejos en los monitores y mamparas de vidrio.

 

Iluminación en salas de rehabilitación y terapia

La iluminación en estas salas debe contribuir al bienestar del paciente y a su mejora psicológica. 

El nivel de iluminación suele estar en torno a los 300 lux, con tonos neutros, creando un ambiente agradable y práctico para las actividades que se realizan.

 

Iluminación de áreas de servicios

En estas áreas, los niveles de iluminación varían según el tipo de actividad. Por ejemplo, en laboratorios será necesario alcanzar los 500 lux, mientras que en lavanderías bastará con un mínimo de 200 lux.

En el caso de oficinas, serán necesarios 500 lux, con tonos neutros y luminarias de baja luminancia para evitar reflejos en las pantallas de los ordenadores.

 

Iluminación de servicios de urgencias

En estas áreas debe tenerse en cuenta el facilitar la adaptación visual del personal de urgencias entre el exterior del edificio y el interior del área.

La zona exterior debe tener una iluminación de unos 50 lux y la adaptación debe ser gradual hasta los 200 lux de las zonas de entrada.

Todas estas exigencias y particularidades en la iluminación de las distintas áreas y espacios de un hospital deben, a su vez, lograrse con la mayor eficiencia energética posible.

 

Aspectos de la instalación para lograr la eficiencia energética en iluminación

A la hora de plantear el diseño de un sistema de iluminación para un hospital o centro de salud, se deben considerar los siguientes aspectos que afectan a la eficiencia energética:

 

Maniobra y selectividad de la instalación

La instalación debe proyectarse de manera que se puedan realizar encendidos parciales para aprovechar la luz natural o para ajustar los puntos de luz según las necesidades.

Es decir, para lograr una mayor eficiencia energética es necesario la zonificación o parcialización de los circuitos en la instalación.

 

Sistemas de regulación y control

La implantación de sistemas de control puede reducir los costes energéticos y de mantenimiento de la instalación e incrementa la flexibilidad del sistema de iluminación. 

Estos sistemas de control permiten realizar encendidos selectivos y regulación de luminarias según el tipo de actividad que se desarrolle y en los periodos de tiempo en los que sea necesario.

Estos sistemas incluyen la regulación y control a demanda (p.ej. interruptor manual), control de encendido y apagado según presencia en sala o regulación por un sistema centralizado de gestión.

 

El estudio lumínico como solución para adaptar la mejor tecnología

La planificación y diseño del sistema de iluminación de un hospital o centro de salud es una tarea compleja dado los diferentes requisitos de cada espacio y la necesidad de lograr la mayor eficiencia energética posible.

Por esto, es necesario la realización de un estudio lumínico previo que permita determinar la mejor solución en cada caso.

En un estudio lumínico se determina los tipos de luminarias y sistemas de control necesarios para cada área, teniendo en cuenta el ambiente que se desea crear, el tipo de actividad que se realiza y la normativa.

Asimismo, se refleja el cálculo del ahorro energético que se podrá alcanzar con la tecnología que mejor se adapte a cada caso.

Este paso previo, necesario para garantizar un sistema de iluminación adecuado y eficiente en hospitales y centro de salud es uno de los servicios que ofrecemos desde Genia Energy Solutions de forma gratuita. Contacta con nosotros y te informaremos con más detalle.