Iluminar de forma adecuada los espacios donde se realizan actividades industriales es un factor esencial para crear un ambiente de trabajo saludable, seguro y productivo.

Existen estudios que indican que la productividad en la industria puede llegar a aumentar en un 13%, y la accidentalidad reducirse en un 11%, si se dispone de un correcto sistema de iluminación.

Además, según los datos aportados por el IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), el sector industrial se sitúa como el responsable del 31% del consumo de energía en España. Y el 10% de ese consumo energético corresponde a la iluminación.

Por todo esto, optimizar la iluminación industrial, teniendo en cuenta las actividades que se realizan, las condiciones ambientales y el gasto energético, trae consigo los beneficios de una mayor productividad, protección y seguridad para los trabajadores, así como una mayor eficiencia y ahorro energético.

Pero, lograr esta optimización puede resultar complejo al darse diferentes tipos de operaciones y espacios. Esto hace que deban valorarse muchos aspectos para adecuar la cantidad de luz que llega a cada área de trabajo y su calidad.

La planificación de la iluminación industrial debe realizarse, por tanto, siguiendo unos estrictos criterios técnicos y con un total cumplimiento de la normativa vigente.

De entre la normativa que establece los requerimientos lumínicos necesarios en las áreas de trabajo y para garantizar la seguridad laboral, podemos destacar:

 

Niveles de iluminación requeridos en una nave industrial

El sistema de iluminación de un centro logístico o productivo deberá tener en cuenta aspectos como el tiempo que permanece abierto (turnos continuos día y noche) o los espacios de trabajo y la actividad que se realiza. 

Este sistema deberá ser capaz de iluminar con la temperatura de color, nivel lumínico, uniformidad y control del deslumbramiento adecuado para cada caso.

Además, los estándares de iluminación industrial abordan también la importancia de evaluar el consumo de energía y otras características clave para la mejora del rendimiento general en el lugar de trabajo.

 

Equilibrio entre luz natural y artificial

Si la instalación dispone de lucernarios o claraboyas que permiten la entrada de luz natural, es importante contar con sensores de luminosidad y sistemas de regulación que permitan aprovechar el nivel de luz natural para reducir el consumo de las luminarias sin afectar al cumplimiento de la normativa en todo momento, de una forma gradual y dinámica.

 

Iluminación según el área de trabajo

Las zonas de producción son áreas que demandan una iluminación elevada y adaptada a la actividad para favorecer el confort lumínico, evitar la fatiga visual y los errores productivos.

El rango de luminosidad constante para estos espacios productivos se sitúa en torno a los 300-1000 lux, con uniformidades superiores al 60-70%. La reproducción cromática debe ser superior a 80 y los niveles de deslumbramiento (UGR) inferiores a 16-22, según el caso.

Las zonas de almacenaje y las de menor tránsito (ej., pasillos) requieren de una luminosidad moderada, de entre unos 100-300 lux. Esta luminosidad se puede complementar con sistemas de detección de presencia que reduzcan o apaguen la iluminación cuando no haya nadie, lo que optimiza el consumo energético.

Las estancias con ambientes especiales como cámaras de frío, requerirán de soluciones específicas que soporten esas condiciones de funcionamiento además de garantizar la luminosidad y confort lumínico requeridos.

 

Eficiencia energética y calidad lumínica

Una de las características frecuentes en las instalaciones industriales, y que debe tenerse en cuenta para una adecuada iluminación, es la presencia de espacios de gran altura con un acceso para mantenimiento complejo. 

Esto determina que sea recomendable seleccionar productos y soluciones de calidad, con prestaciones técnicas adecuadas y garantías de durabilidad para reducir los costes de mantenimiento y gestión de incidencias.

El producto seleccionado debe ser específico para cada espacio para que resulte eficiente y poder, a su vez, reducir los consumos.

En este sentido, la tecnología LED inteligente proporciona una gama de productos adaptados a cada caso, proporcionando una gran eficiencia energética con una alta calidad lumínica. 

 

Cómo asegurar los niveles de iluminación requeridos y el cumplimiento de la normativa

El diseño y planificación de un sistema de iluminación industrial debe considerar, por tanto, diferentes aspectos del espacio, actividad a realizar y condiciones ambientales, a fin de poder asegurar los niveles de iluminación adecuados y cumplir con los requerimientos normativos.

Para ello, será necesario la realización de un estudio lumínico que permita diseñar la solución adecuada para cada instalación, de forma que se alcancen los niveles lumínicos exigidos y se mantengan el periodo de garantía de los equipos.

Este estudio lumínico determinará el número y tipo de luminarias para cada espacio, la distancia entre ellas y las soluciones adecuadas para incrementar el ahorro en el consumo.

Estas soluciones pueden ser la instalación de sistemas de gestión centralizada de encendidos, detectores de movimiento para el control de las zonas de escaso tránsito o sensores de luz ambiente para el control del aporte de luz natural, entre otros.

Desde Genia Energy Solutions podemos ayudarte en el diseño y planificación de tu sistema de iluminación industrial. Te acompañamos desde el principio con la realización del estudio lumínico, aportando todo nuestro conocimiento técnico, la tecnología y experiencia para ofrecerte la solución que mejor se adapte a tus necesidades.