¿Qué entendemos por vida útil de una luminaria?

Se tiende a pensar que cuando hablamos de vida útil de una luminaria nos referimos al tiempo que tardará en dejar de funcionar. Pero, en realidad se trata del tiempo en que la luminaria funciona sin perder su rendimiento luminoso.

Las luminarias tradicionales, con el tiempo, reducen su flujo lumínico y se rompen. En cambio, en las luminarias LED lo que sucede es que su flujo lumínico decae gradualmente, sin llegar a romperse de forma inesperada. Es decir, tiene lugar una depreciación de la luminaria, no un fallo.

Así, como norma se mide la vida útil de una luminaria como el número de horas que tarda en reducir su flujo lumínico hasta el 70% o alcanza una depreciación del 30%. Esto se cita como la vida L70.

En el caso de las luminarias de Digital Lumens, con las que trabajamos en Genia Energy Solutions, tenemos modelos que alcanzan el L70 tras más de 102.000 h de funcionamiento (más de 15 años), lo que supone una larga vida útil y un ahorro en cuestión de mantenimiento y gasto energético. Una solución eficiente que ofrece ventajas económicas y ecológicas.

Pero, para que una luminaria funcione correctamente hay que tener en cuenta una serie de factores que van a influir en su vida útil.

 

Factores que afectan a la vida útil de las luminarias LED

Entre los factores que influyen en la vida útil de las luminarias LED nos encontramos con:

  • La temperatura y la gestión térmica del calor: 

La temperatura es uno de los factores que más influye en la vida útil de una luminaria.

La temperatura ambiente y la temperatura interior del LED pueden afectar a su funcionamiento y, por tanto, a la calidad de la luz.

Un LED convierte en luz un 80% de la energía consumida y emite el 20% restante en forma de calor.

Este calor debe disiparse para alargar la vida útil de la luminaria, algo que se tiene en cuenta en sus diseños, incorporando disipadores de calor.

Si una luminaria LED recibe demasiado calor significa que la temperatura ambiente es superior a la adecuada para su funcionamiento. Que esta temperatura se adapte a las especificaciones de cada tipo de luminaria es importante para mantener durante más tiempo su nivel de calidad lumínica.

  • Intensidad y estabilidad del voltaje:

Si una luminaria LED recibe una intensidad eléctrica superior a la especificada por el fabricante, su vida útil se verá reducida al acelerarse su proceso de degradación.

De ahí que resulte importante un controlador electrónico o driver que mantenga constante el voltaje y la intensidad eléctrica a través del LED, sin afectarles las variaciones del suministro eléctrico ni los cambios de temperatura ambiental.

  • Humedad:

La humedad afecta a las partes de metal de la carcasa de las luminarias, las conexiones y los dispositivos electrónicos, dañándolos rápidamente. De ahí que los materiales utilizados en la fabricación de la luminaria deben ofrecer los niveles de hermeticidad y sellado adecuados. Este dato nos da el grado de protección IP contra el agua y condiciones húmedas.

Así, por ejemplo, las luminarias RLE de Digital Lumens, que tienen un IP66, serían las adecuadas para ambientes muy húmedos y fríos. En este caso, resisten temperaturas de -40ºC, lo que las hace apta para instalaciones de frío.

  • Otros factores externos: 

Las vibraciones, la radiación solar, la presencia de químicos en el ambiente, las horas de encendido, el encendido y apagado, etc., son también factores que pueden afectar a la vida útil de una luminaria y que no se reflejan en el valor que se da sobre esta.

Los valores de vida útil se determinan en condiciones de laboratorio controladas, con una temperatura constante de 25ºC, por lo que no dejan de ser orientativos.

 

Por qué escoger la iluminación inteligente de Digital Lumens

Los datos extraídos de diferentes propuestas de iluminación nos permiten comparar tecnologías para poder disponer del criterio adecuado a la hora de elegir la más conveniente.

De esta comparativa entre la iluminación inteligente de Digital Lumens y otras tecnologías, atendiendo al valor de vida útil y los factores que influyen, encontramos que:

Un sistema de iluminación LED tradicional (on/off) requiere de un encendido y apagado de forma manual, lo que provoca muchas horas de encendido que afectan a la vida útil (70.000h). En este tipo de luminarias no hay integración con un sistema de control y sensorización que permita un uso más eficiente de la iluminación y alargue su vida útil.

Una alternativa para este tipo de iluminación LED sería la implantación de un sistema DALI para el control y la automatización del sistema de iluminación. Pero, este sistema requiere de una inversión en cableado de datos y sensores que supone un gasto mayor si lo comparamos con las ventajas ofrecidas por Digital Lumens.

El sistema de iluminación inteligente Digital Lumens puede integrar sensores propios y de terceros, y un sistema de control, a través de una plataforma denominada Intelligence Overhead. Esto permite iluminar con una intensidad y tiempos configurados para las luminarias, dónde y cuándo se necesita. Un control que no solo permite ahorros energéticos, sino que también alargará la vida útil de estas luminarias, ya de por sí alta (103.000h).

Esto sitúa a Digital Lumens como la tecnología más rentable gracias a su capacidad de control punto por punto y a la automatización, generando ahorros energéticos adicionales. Una tecnología que desde Genia Energy Solutions ponemos a tu disposición.